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Dicen que no tuvo cuna, aparecio montado en una cepa de platano que arrastraba el rio en la crecida por las aguas de un Ciclon, mas muerto que vivo por el agua y el frio cuando a penas completaba las primeras plumas de las alas y la cola, pero tuvo la suerte de ser recogido cerca del puente por un montero, de suerte aficionado a los gallos, que se esmero en protegerlo, dandole todo tipo de atenciones para que se criara sano y saludable.
Se hizo un gallo del tipo jerezano, de cuello y lomo rojizo, pecho negro y dos hermosas plumas blancas en la cola, con pico y patas amarillas, ojos pardos, de buen porte y estampa.
Impresiono sobremanera a su dueño y amigos galleros cuando con madurez suficiente para iniciar la etapa del cuido lo toparon con otro pollon de reconocida cria, demostrando sus cualidades de buen combatiente, con facilidad de picada, preferentemente desde el buche a la garganta, con una fortaleza inigualable, que aparejado a constantes movimientos de esquiva y rebatidas, asi como buen tino para herir, le llevaron al record de dieciocho peleas ganadas en calidad de invicto.
Su presencia en el redondel estremecia la aficion y hasta los mas resentidos ya desistian de buscar revancha, apostando de seguro al siempre triunfador.
Y llego el momento de la verdad, Ciclon participaria como favorito, como estrella de los anfitriones en el Torneo Anual de la Provincias Orientales frente al pinto “Floreado” de la provincia vecina cuyo record era de siete peleas ganadas y una tabla.
La algarabia era enorme, dificil para los directivos contener la muchedumbre enardecida; tension, optimismo y expectativa en sus respectivos galleros hasta que por fin, despues del anuncio oficial por el Juez, comienza la pelea.
Dos fieros y rapidos revuelos de saludo y ya el pinto agarra al cuello de Ciclon que rebate con eficacia pinchando un ojo a su contrario, lo que revuelve sobremanera la muchedumbre, luego sale de costado y entra picando como sabe a la parte superior del buche una, dos, tres veces. El pinto bien herido se mueve mucho, contraataca y de inmediato brota la sangre de la garganta de Ciclon que ya comienza a desesperarse al no poder hacer su pelea pues enfrenta un contrincante mañoso, que se le mete mucho por debajo, constantes movimientos, empujones que lo desconciertan y poco a poco le van restando fuerzas hasta que inesperadamente sale corriendo despavorido delante del pinto sin encontrar la salida del redondel.
Desde hace varios años y a fuerza de costumbre, se ha convertido en tradicion de las vallas estatales el cortar la cola a todo gallo que se huye y pese a la pena o vergüenza del criador o gallero, el publico no perdona y a su manera, disfruta el espectaculo desde que aparecen los primeros sintomas de cobardia o intenciones de “apartarse” un gallo, gritando algunos a viva voz -¡Tijera, Tijera!.
Entonces ocurrio algo conmovedor e inolvidable para los alli presentes, su dueño pidio el microfono y con esa valentia campechana propia de los criollos, con lagrimas en los ojos y voz entrecortada pero firme, dijo: - Hoy mi Ciclon no pudo ganar, no era su dia. Recuerden las veces que lo aplaudieron por sus hazañas, cuanta alegria nos dio cuando vencio al “Tierra Brava”, cuando cogi el trofeo de la pelea mas combativa al ganarse al “Cacique”, cuando hizo la pelea mas rapida y se declaro Gallo de Oro, o cuando en tremenda pelea derroto bien a “La Bonita”. Si alguien olvida eso, yo no puedo. ¡ Prefiero que me corten la cabeza a que le toquen con esa tijera a mi Ciclon ¡
Palabras suficientes para una larga y emotiva ovacion, la ultima para quien nunca se supo de donde vino ni para donde fue. Report
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