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Curación del Gallo Herido con Arma Cortante PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Gallos.com.ve   
martes, 22 de mayo de 2007
Hola nuevamente a todos los lectores, en esta ocasión daré algunos consejos prácticos y sencillos para curar a nuestros gallos heridos con arma cortante durante algún combate, para que se establezcan y sanen rápidamente.

Generalmente, cada vez que llevamos a jugar o pelear nuestros gallos procuramos que nada nos falte: navajas, parche, cubierta, botana, agua, comida, hijo, y por si se alarga la  jugada, rascaderos, mona, cajas, etc., pero pocas veces nos acordamos de llevar un botiquín para curar o auxiliar inmediatamente al gallo una vez que ha terminado el combate y ayudar así a su pronta recuperación. 

He aquí los elementos indispensables para ello:

- Inyecciones de penicilina. La más común es Penprocilina de 800,000 unidades. Este medicamento es un magnifico auxiliar para evitar calentura en el gallo; aquel animal de combate que tiene temperatura retarda su recuperación ya que come menos y se deshidrata.

- Miel de abeja. Tiene propiedades curativas y a su vez aísla e impide el paso de agentes contaminantes como tierra y excremento al interior de las heridas. Existen otros tipos de medicamentos como pomadas (de poligonato, fenicada, de belladona o de ajo) que son excelentes para la curación, así que pueden usar la que mejor se les facilite conseguir.

 

- Jeringa nueva de 3 o 5 ml. Para aplicar la penicilina.

 

- Alcohol de 96 grados.

 

- Agua limpia suficiente (no oxigenada).

 

- Gasas (no siempre se utilizan, ya que se pega en las heridas una vez que éstas se van secando, pero puede ser un auxiliar en casos urgentes).

 

- Dos o tres franelas de algodón limpias.

 

- Aguja para coser ropa.

 

- Hilo de algodón.

 

-  Mejorales para niño.

 

- Tijeras.

 

En primer lugar, inmediatamente después de que el gallo haya terminado el combate, si salió cortado, herido, debemos inyectarle toda la penprocilina en la pechuga y darle a tragar el mejoral. 

 

Para curarle sus heridas
- Retirar la sangre con las franelas de algodón limpias y húmedas.
- Quitarle las plumas que están alrededor de dichas heridas, si es necesario hay que cortarlas para que no lleguen a cubrírselas.

 

Para limpiar las heridas
- Agregar un poco de alcohol al agua, como desinfectante. A cada herida hay que sacarle los cuajorones de sangre coagulada, cuidando de no dejar ni uno solo, enseguida secar con un trapo seco y limpio.
- A cada herida se le debe untar miel con uno de nuestros dedos hasta cubrirla por completo.
- Después se procederá a cerrar la herida. La aguja ensartada con hilo se debe pasar con un poco de alcohol para que pase por las heridas de manera uniforme. La herida se empieza a cerrar primero, carne con carne y una vez hecho esto, se une con cuero (pellejo). Entre costura y costura procurar dejar un espacio de medio centímetro, para que cierre parejo en sus lados. Una vez cerrada la herida desde la carne hasta el cuero se debe untar miel nuevamente.

Cuidados en casa
- Si el gallo come normalmente, indica que toda va bien y no hay que hacerle nada más; en caso de que esté muy lastimado y no pueda o no quiera ingerir alimentos, sugiero el siguiente menú hasta que se note mejoría para su alimentación:
- Poner a remojar muy bien en agua pan blanco (bolillo, telera).
- Exprimir el pan hasta que no tenga residuos líquidos. Esta práctica se hace con el fin de quitarle la mayor parte de levadura posible, la cual provoca retraso en la digestión del animal.
- Agregar al pan exprimido: leche, un poco de huevo cocido y previamente picado, un poco de granos (maíz, sorgo o avena). Todo esto se revuelve hasta quedar hecho una sopa. Si el gallo no puede comer por si solo, hay que darle directamente con nuestros dedos, abriéndole el pico (sin
brusquedad), hasta que haga un buche un poco grande. Se debe repetir esta operación hasta que el gallo pueda comer solo.

 

Una semana después de estos cuidados hay que revisar las heridas al gallo y si ya cerraron sanamente, quitarle las costuras que le hayan quedado cortándolas con mucho cuidado usando tijeras y después jalándolas sin brusquedad. En caso de que exista algún absceso o infección, hay que abrir nuevamente la herida, lavarla, retirar la bola que se produce por la infección y coser de igual forma como la primera vez., untándole al final la miel. 

 

Si realizamos estas operaciones después del menor tiempo posible que haya peleado el gallo y con bastante bastante higiene, sanará mas rápido y quedará en perfectas condiciones, lo que nos ayuda a conservar mas y mejores gallos después de los combates. Por ultimo, quiero mencionar algo acerca de las heridas en los ojos. Cuando hay algún ojo reventado o picado por la navaja o espolón se debe lavar con agua (con un pace de alcohol en ella),  después de secarla bien con un trapo limpio, agregarle un poco de sal fina para comer y coser con aguja e hilo de algodón realizando solo un par de puntos de costura.

Modificado el ( martes, 22 de mayo de 2007 )
 
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