| 24 Septiembre 2009
La raza Recula, asi llamada por carecer en absoluto de rabadilla, no es de origen español, como supone la generalidad de los aficionados al deporte y especialmente tratadistas de tanta monta como el señor Belmonte Gonzalez, que se apoya en el testimonio del mencionado R. J. Dominguez; porque el hecho en que fundamentan sus opiniones de encontrar extraordinaria abundancia los ejemplares de esta raza en España, y especialmente en Levante (de cuya region la creen exclusivamente originaria los aludidos autores), no es, en nuestro sentir, articulo de fe; porque si el mero hecho de encontrar en mayor o menor numero ejemplares de uno o de diversos tipos de gallos fuera por si solo bastante, no ya para suponer, sino para afirmar categoricamente que en aquel punto o region tuvo su cuna de nacimiento la raza, no cabria investigacion cientifica posible. Y bastaria la caprichosa arbitrariedad de cualquier autor para hacer a cualquier raza originaria del punto que le viniese en gana.
Pero contra la arbitrariedad estan los trabajos historicos y cientificos de respetables tratadistas, que, basados en principios cientificos y observaciones practicas, han estudiado y clasificado los verdaderos origenes de las diversas razas o especies del genero "Gallus", apoyados en antecendentes por nadie contradichos; solo hay algunas discrepancias de insignificantes detalles.
Los tratadistas a que nos referimos son los señores F. de la Rosa, Ramirez y Gago, en sus obras de Historia Natural; Crousse, en su tratado "Crianza de pollos"; Grandotti, en sus "Aficiones gallisticas", y el señor Tedeschi, varias veces citado en estos apuntes.
Todos, absolutamente todos ellos y el Diccionario Enciclopedico, coinciden en afirmar que la raza Recula es originaria de Persia; si bien Ramirez y Gago, robustecidos en sus criterios por el Diccionario aludido, sostienen no parecerles desprovista de fundamento la tesis de que esta raza de gallos que nos ocupa naciera en Ceilan; pero estiman, no obstante, ser mas exacta la opinion que fija en Persia, o en su caso en Virginia, la cuna de nacimiento de esta raza Recula.
Segun el Diccionario Enciclopedico Hispano-americano, esta raza se introdujo a Europa por Holanda, en cuyo pais se han encontrado remotos vestigios de la existencia de esta raza; pero los habitantes de Borgoña han pretendido y querido probar que a ellos corresponde el privilegio de importacion, alegando ciertos documentos antiquisimos que demuestran la adquisicion de esta raza, por Borgoña, de Ceilan. Y esta hipotesis, con algun fundamento de prueba existente, es la base de la afirmacion del citado texto.
Los gallos de la raza Recula no ofrecen mas que una particularidad esencial y notabilisima, que les sirve de signo caracteristico de diferenciacion con las demas razas; cuales, el carecer en absoluto de huesos "Coxigeos", unicos factores constitutivos de la extremidad conocida con el nombre vulgar de "rabadilla". No queremos decir que ese sea el unico punto de diferenciacion, no, sino que es o constituye el principal y esencialisimo.
Hay en efecto otras particularidades que complementan el tipo distintivo de esta raza; pero son ya secundarios o de menor importancia. El cuerpo tiene una conformacion parecida a la de la perdiz, o sea pequeño en relacion, y algo redondeado; la cabeza es tambien pequeña, y generalmente ofrece o presenta la cresta plana o lisa, si bien suele ser frecuente la cresta doble, con la base de un solo cartilago; y en esta forma es conocida con el nombre de "Crestellada"; pero en cualquiera de sus manifestaciones, la cresta no es grande, mas bien pequeña, casi rudimentaria; en igual proporcion las barbas; el pico, que generalmente es negruzco y obscuro, ofrece la particularidad de ser muy fino y puntiagudo; es cuello es largo, y a simple vista parece mas largo aun, y carece de rabadilla o huesos coxigeos.
Las patas, lejos de presentar grueso volumen, como acontece segun hemos visto en la raza Malaya, es de un grueso muy reducido, hasta el punto de ser las patas finas en grado extremo; son cortas en longitud y, por regla general, tan cortas tan largo sea el cuello, cuyo contraste es muy digno de tenerse en cuenta, asi como tambien el gran aplomo que ostentan las patas. Dedos bastante largos, huesudos, muy finos, terminados en larga y afilada uña; las alas son grandes y desproporcionadas a las dimensiones del cuerpo; el abdomen es de gran tamaño, en igual relacion y muy abundante el mechon de plumas que guarnece el ano.
Otro caracter tipico de esta raza es el colorido de las plumas, que conjuntamente se presenta con estas variedades: negro, por el pecho o pechuga; colorado en mayor o menor intensidad, en la capa superior externa; las patas ostentan, generalmente color amarillento.
Tienen los gallos de esta raza extraordinaria vivacidad en su temperamento y en sus movimientos, revelando gran astucias y mucha desconfianza; sus ojos que reflejan en la mirada dichas particularidades tienen forma de bastante inclinacion a la redondez; y el color, en la parte obscura interna, es pardo claro; el tamaño del ojo es relativamente grande, y casi puede considerarse como una transicion entre el tamaño del ojo de la raza Malaya, cruzada con la inglesa Sedosa Doking (Calcuta), y el tamaño del ojo de la raza Española, de la que nos ocuparemos despues.
Haciendonos eco de la gratuita afirmacion de R. J. Dominguez, ratificada por Belmonte, en cuanto supone a esta raza Recula de genuino origen español, y dentro de ese principio, exclusivamente tipica de la region levantina, hemos de confirmar la exactitud de que en dicha region es donde, efectivamente, han existido en mayor abundancia, dentro de nuestra patria, los ejemplares de esa raza; pero dichos señores se limitan a hacer su gratuita y comoda afirmacion sin fundamentarla y sin darnos detalles (que siempre habrian resultado de gran curiosidad) sobre las causas de haberse arraigado en la region levantina esa raza con preferencia a las de mas regiones de España e ilustrarnos con datos interesantes.
Nosotros, por nuestra parte, podemos afirmar que ni circunstancias de clima, situacion geografica, ni de ningun otro genero, pueden haber existido, para mostrarnos una razon seria que fundamente lo expuesto; y nos apoyamos en la observacion practica de que en las distintas regiones de España se han producido y producen ejemplares de esa raza ya mistificada por cierto con las mismas y aun quizas mejores condiciones que los que haya producido la region levantina; por tanto, juzgamos ser una eventualidad el hecho de haberse circunscrito a esta region la mas numerosa produccion de ejemplares de raza Recula.



