| 21 Mayo 2007
¿Raza, variedad, Asil grande y comun, o Asil cruzado con Malayo?.
Estas son algunas de las dudas que se plantean a menudo los criadores, galleros y amantes de las aves puras de raza. Con lo que voy a resumir aqui, no creo poder despejar estas dudas, pero si aportar dos opiniones muy autorizadas en el tema. Transcribo lo que menciona al respecto el Standard de Perfeccion Argentino de razas puras y lo escrito en el libro "El gallo fino combatiente" de Don Rafael Mañas Perdomo.
El Standard Argentino comienza diciendo del Calcuta: "La raza Asil vulgarmente llamada entre nosotros Calcuta, por ser de alli importada, ha sido criada desde tiempos inmemoriales por los principes, asi como tambien por todas las clases del pueblo en la India para la riña de gallos", y de aqui en mas describe al Asil tal cual lo conocemos, sin darle al Calcuta un lugar como raza, a diferencia de Don Rafael que nos relata: "Esta raza de origen asiatico puro toma del malayo sus principales caracteristicas, tiene rasgos fisicos, temperamento y modalidades de pelea perfectamente definidos, fijos y propios, lo que autoriza a clasificarlo como una raza independiente del Asil, aun cuando este haya intervenido en su formacion o aquella en la de este.
El Calcuta es un gallo alto, esbelto y poderoso, sus mejores ejemplares pesan de 6 a 7 libras o algo mas, es el gallo de pelea comun en la India. Aqui se lo denomino Calcuta porque los primeros ejemplares importados que llegaron a Buenos Aires provenian del puerto de Calcuta en India. Su exito en las vallas con el puon romo argentino fue tan rotundo que reemplazaron por completo a los gallos de origen español que por entonces privaban entre nosotros. Es un gallo sobrio para herir, prefiere la lucha cuerpo a cuerpo, va creciendo en la lucha a medida que se prolonga y el contrario se achica, se embravece a medida que lo castigan, cuando hiere "las mete hasta las patas" y si queda ciego es imbatible ya que responde al peinado y jamas deja de dar pico. Es un animal frio, apatico, adaptado a las jaulas chicas, insensible a la fatiga, el dolor y la muerte. No alborota ni cacarea, no se asusta ni corretea, tiene la inmovilidad de un fakir, ponerlo a punto lleva meses, ya que es reacio a los manteos, ochos y demas trabajos de mano, solo se muestra dispuesto a los topes. No sirve para vivir en completa libertad. Se pasaba dias y horas cerca de las casas y ranchos de los gauchos esperando su comida ya que es perezoso para procurarla por si mismo. Fue un gran compañero de nuestros paisanos. Es el representate genuino de la epoca de oro de la aficion argentina. Con el puon romo argentino es imbatible.
Al llegar el puon lanza uruguayo, mas largo y agudo, el noble Calcuta fue dejando lugar a mestizos mas livianos y rapidos para esta nueva arma utilizada en los arrabales, y un error imperdonable del criollo fue haberlos peleado apenas llegaban de Asia, sin tener en cuenta del valor genetico que traian estas aves, y poder reproducirlos como correspondia"
Por mi parte puedo decir que el que en este momento cree tener un Calcuta puro en sus manos lo valore, cruce y preserve como este gallo se merece. En las ultimas exposiciones de aves de raza pura en Argentina no se han presentado mas de una docena de ejemplares de esta raza, y muchos dudan de su pureza, ya que los animales expuestos se encuadran perfectamente en sus caracteristicas relativas al peso, altura, cresta, pico, cabeza etc., pero han perdido el training del combate que poseian antiguamente. Los ejemplares que yo mismo vi en estas exposiciones son distintos a los asiles: son de cabeza grande, pico grueso y corvo, cresta triple y patas fortisimas, ojos colocados un poco para atras de color blanco o perlados, barbillones medianos y plumaje escaso, corto y apretado y de tamaño intermedio entre nuestros asiles y los malayos.



